
Pocos siglos después (quizás vale la pena contarlos en décadas), del otro lado del “charco” se levantaba una de las movidas ciudadanas más importantes de la historia occidental contemporánea: la Revolución Francesa, un conflicto social y político que convulsionó Francia y, por extensión de sus implicaciones, a otras naciones de Europa. Se inició con la autoproclamación del Tercer Estado como Asamblea Nacional en 1789 y finalizó con el golpe de estado de Napoleón Bonaparte en 1799.
En la historia reciente se han dado grandes movimientos motivados por la indignación, como por ejemplo el de los campesinos, que desde regiones remotas y con realidades verdaderamente adversas, han hecho temblar naciones en la exigencia de sus derechos.
Indignados hoy
Los problemas inician, quizás, en el momento en que el negocio se encuentra a la mano de funcionarios públicos inescrupulosos, que con los años van tejiendo oscuras redes de intereses corporativos, al punto de que, en la actualidad, los escaños políticos se han transformado en plazas ejecutivas tanto para corporaciones legales como ilegales; por lo tanto, la pregunta es ¿qué movimientos de resistencia están ocurriendo dentro del conflicto social que globalmente nos golpea?
Sin lugar a dudas, en todos lados hay representación de la inconformidad e indignación por el mal proceder de los asuntos político-económicos. Pero el apoyo popular en la lucha de las causas colectivas es muy bajo pues, como bien dijo un político durante la última campaña electoral en Guatemala: “En nuestra idiosincrasia se juzga al activista como bochinchero, montonero, alborotador”. O eso hasta que la indignación crece, naturalmente.
Ese es el intenso caso que durante los últimos años ha venido afianzándose en Grecia. Desde ese país puso en marcha las medidas de austeridad para recortar el déficit y cumplir con las exigencias de Bruselas y el FMI, los empleados públicos y los jubilados han visto rebajados sus salarios y pensiones. Además, impuestos como el IVA se han elevado al tiempo que sufren también el repunte de la inflación. La consecuencia es, según indican algunos economistas, una pérdida de hasta el 25% de su poder adquisitivo. Hemos escuchado noticias sobre la crítica situación económica del Estado, jugando con la quiebra de un país, pero no lo suficiente para ser capaces de conocer las verdaderas reacciones que han resultado de una serie de decisiones con que el gobierno ha afectado la realidad griega.
El punto es claro: los griegos, como individuos y colectivo, han tenido la capacidad de comprender, a fuerza de educación junto a golpes al bolsillo, la manera en que los gobiernos junto a las transnacionales, llevan a casa de empeño la economía de la población, sacrificando la seguridad educativa, laboral y alimentaria de sus pueblos.
Estadística e identidad
El levantamiento de la población helénica de los últimos meses tiene dos aspectos que vale la pena resaltar: implica acciones en que más de la mitad de la población participa, y fue inspirado por el accionar de otra ciudadanía (la española, con el Movimiento 15-M).
El primer aspecto es estadístico. En Grecia el 56 % de la pblación está a favor del movimiento. Si hablamos de manifestaciones públicas, las ha habido cientos de miles de personas (en Atenas, el 5 de mayo de 2010, participaron unas 300 mil personas. En varias manifestaciones se ha estimado en más de 100 mil a los marchantes). Por citar otro ejemplo, los insólitos aumentos a los pasajes de transporte y a los peajes de las autopistas (ambos manejados por medio de concesiones a empresas privadas) desencadenaron en una acción colectiva con increíble aceptación popular, en que se llama a la población a hacer uso de tales servicios sin pagar. El número de pasajeros que opta por viajar gratis ha aumentado hasta rozar el 40% en los autobuses y hasta un 15% en el resto de los medios de transporte, según estimaciones oficiales recogidas por Efe. Y las empresas concesionarias estiman que entre un 15% y un 18% de los conductores no pagan los peajes, frente al 6% que lo hacía hace menos de un año. "Hablamos de unos 8.000 usuarios al día", afirman desde Nea Odos, una compañía que opera una de las autopistas en el país donde, incluso, los trabajadores de estos servicios son bastante permisivos” afirma una nota de prensa que gira en torno a los resultados de una encuesta elaborada por MRB y publicada en medios europeos.
El otro aspecto, el de la inspiración en el movimiento español, es más identitario. Implica, por un lado, la humildad de poderse sentir identificado con los problemas del vecino, y por otro lado, más teórico, implica la comprensión de causas y efectos que de manera globalizada se están infringiendo sobre la población humana. No hay que olvidar que desde finales del año 2010 han surgido grupos de “indignados” en decenas de países como Francia, Portugal, Inglaterra, Alemania, México, Chile y Guatemala, lo que nos deja clara la posibilidad de que estos movimientos globales se masifiquen y sean capaces de llevar, gracias a la tecnología, la experiencia y el conocimiento, el cambio hasta todos los rincones del mundo.
Recuadro
Lo dicen en la red:
“Los griegos, portugueses y españoles cada vez son más conscientes del gran timo de la subvención”.
“Creemos en las REDES NEURONALES, no en los sistemas piramidales actuales. Conseguiremos la excelencia imitando a nuestro cerebro, donde todas las neuronas son consideradas iguales”.
“El sistema educativo, económico y demás, se crea para integrar a todos en la sociedad creada por todos, no para que los sistemas totalitarios controlen las mentes y la economía de los integrantes”
es.wikipedia.org/wiki/Movimiento_15-M
“El Movimiento 15-M, también llamado movimiento de los indignados, es un movimiento ciudadano formado a raíz del 15 de mayo de 2011 con una serie de protestas pacíficas en España con la intención de promover una democracia más participativa.”
“En lugar de rescatar a la gente, a las familias, se está rescatando a los bancos y rebajando o eliminando los impuestos que pagan los ricos, con la falsa creencia de que hay que salvar como sea al sistema financiero para de esta forma volver a crear empleo y crear riqueza apoyando a los poseedores.”