27/12/11

Púchica jueves 29 12 11

(Las fotos muestran cómo empecé y cómo terminé durante los años que escribí en El Quetzalteco)

Última

Hace 15 años que se declaró “oficialmente” la paz en Guatemala. Fue la conclusión de un proceso que duró varios años, en los que los altos mandos militares fijaron posturas tradicionales y la dirigencia insurgente se desligó de sus bases para tratar, en el extranjero, las condiciones que darían fin al conflicto bélico entre el Estado y las organizaciones izquierdistas alzadas en armas. Fueron 36 años de violencia irracional que trascendió lo político, destrozando no sólo los avances sociales impulsados a raíz de la revolución de 1944, sino también todo el tejido social de nuestra nación. Destrozaron cientos de miles de vidas, enalteciendo la arbitrariedad y la injusticia que hoy reinan en nuestra nación. Justificaron y avalaron formas sanguinarias para alcanzar objetivos, destrozaron nuestra humanidad.

Un aspecto que la guerra también destrozó, a pesar de no estar armado, es la libertad de expresión, misma que desde hace más de quince años luchamos por restablecer. Es la plena conciencia de que expresarnos (léase opinión, denuncia, propuesta, etc.) es un derecho y un deber ciudadano. No es posible otra forma de construcción sólida y duradera para una nación, que no sea el diálogo y la clara exposición de nuestras ideas y formas de pensar. Por lo tanto, quienes tenemos a nuestro alcance herramientas comunicativas, tenemos el deber ciudadano de utilizarlas para construir identidad, ciudadanía y armonía.

Un rol social que frecuentemente pasa desapercibido, es el de la comunicación. En la familia, célula social, siempre hay un integrante que resulta jugando el rol de la palabra, ayudando a poner de acuerdo a los demás, o contribuyendo con la interpretación de las situaciones de cada uno. Nuestra sociedad, durante muchos años, tuvo vedados los valores de la comunicación por medio del miedo y la confusión, lo que hace necesaria una mayor atención de parte de todos para que hoy no repitamos errores de ayer.

Esta es la última Púchica, pero les invito a puchicas.blogspot.com, donde seguiré compartiendo. Les deseo lo mejor para el 2012 ¡y siempre!

22/12/11

Bomberitos en La Esperanza

Hace 15 años fueron fundadas, en la ciudad de Guatemala, las Brigadas Infantiles del Benemérito Cuerpo de Bomberos Voluntarios, con el objetivo de inculcar valores de servicio en la niñez, así como inducirles en las técnicas de salvamento y primeros auxilios. Durante este lapso, las mismas han ido creándose en distintos municipios del país.

El 16 de noviembre pasado, el esfuerzo del personal de la 94 compañía, ubicada en La Esperanza, Quetzaltenango, cobró recompensa al iniciar la primer Brigada Infantil del municipio, que acreditará un grupo de pequeños, niños y niñas, de entre 6 y 12 años.

El bombero Édgar López afirma que el objetivo es instituir un semillero de bomberos, buscando que el recurso humano no llegue a escasear en la institución bomberil. “El curso empezó el 16 de noviembre y termina el 16 de diciembre”, para completar un mes de preparación, con el que los niños puedan obtener su diploma y acreditación como miembros de la Brigada Infantil de La Esperanza, concluye.

Osvaldo Rodas, otro bombero involucrado, dice que “en los 22 años de estar trabajando en esta compañía, nos hemos dado cuenta de lo que el municipio necesita, y que a veces no se tiene respuesta de los adultos. Entonces queremos sembrar la semilla en los niños, quienes de por sí admiran a los bomberos”.

La autorización, otorgada por la Asociación Nacional de Bomberos Voluntarios, es un trámite necesario para poder asumir a nivel institucional la responsabilidad de tener a los niños a su cargo. Deben llevar fichas completas de cada niño, que incluyen información sobre posibles alergias y cuidados especiales, entre otros, para garantizar su seguridad.

El resultado

“Para ser honestos, esperábamos entre 15 y 20 niños, cantidad que se triplicó” dice Rodas. “Somos seis los instructores, pero gracias al apoyo de todo el personal, que se ha mostrado colaborador durante sus turnos y tiempos libres, hemos podido asumir el reto”.

La graduación de esta primera promoción fue el 18 de diciembre. “Se desarrolló, como clausura, un simulacro en el quelos niños hicieron una demostración a los padres y vecinos del municipio, para que se den cuenta de lo importante de que, desde chiquitos, empiecen a practicar buenos principios, como el servicio común a la humanidad”. Además, les fueron impuestos sus cascos y entregadas sus acreditaciones.

José Rodrigo Cárdenas, un participante de 6 años, comparte con seguridad: “Hay varios tipos de fuego. El A es cuando se quema papel, hojas secas (orgánico); el B es el de cera y gasolina (combustibles), el C de computadoras y televisiones (electricidad) y el D, ya no me acuerdo (risas)”.

En este mes aprendieron primeros auxilios, herramientas de salvamento y, por supuesto, tipos de fuego y cómo sofocarlo. Rodas asegura que “esperan darles una formación completa para que, incluso, puedan en sus escuelas y ambientes cotidianos, desenvolver la capacidad de servir en base a sus conocimientos”.

Economía solidaria: alternativa para el futuro

¿Cuántas veces se escucha la palabra “crisis” durante una semana? Incontables, no por casualidad sino porque todo anda en crisis. Que la crisis ambiental, que la crisis social, que la crisis económica…

Evidentemente algo está pasando en el planeta y la preocupación al respecto ha ido generando un movimiento académico, social y político que estudia, analiza y acciona en diferentes lugares del mundo, bajo percepciones ideológicas y morales que, por sus diferencias con lo “convencional”, no siempre se pueden comprender a la primera.
Por ejemplo, cuando me hablaron por primera vez de las UDIS (Unidades de Intercambio Solidario), quedé pasmado. ¿Cómo así que se puede crear una moneda alternativa, legal y definida en función del bienestar comunitario, y además ¡en Centroamérica!?
Sí. En Honduras existen desde hace años estos “vales comunitarios” emitidos por la Red COMAL –me pregunto, sin respuesta aún, por qué el billete de 5 UDIS tiene un león-, una comercializadora comunitaria alternativa que asocia a diferentes organizaciones y empresas sociales de pequeños productores. Las actividades que impulsan, según su misión, son procesos de formación, producción agroindustrial y comercialización, bajo parámetros de sostenibilidad, calidez y armonía con la naturaleza, basados en principios de justicia, equidad, solidaridad y respeto a ser humano.
Miguel Alonzo Macías, quien representa a Red COMAL en la Empresa Centroamericana de la Economía Social y Solidaria para el Desarrollo Integral, AQ´AB´AL, me comenta, con su habitual amabilidad y carisma, que el optimismo hacia el futuro se fundamenta en las miles de personas que se han tomado el tiempo de estudiar y actuar, sin pánico, para replantear los modelos económicos, políticos y sociales que están en crisis. “De esta forma hemos evidenciado el problema de liquidez en las economías locales así como la existencia de intereses tanto de préstamos como de ahorros, que resultan endeudando siempre a un pueblo, y por último, la fuga de capital local”. Los tres aspectos son los ejes principales para la funcionalidad de los vales comunitarios que en algunas comunidades, se ha ido extendiendo incluso dentro del comercio convencional. “Es necesario fomentar la economía local incentivando el consumo de productos locales y garantizando que el poder adquisitivo se quede en la misma comunidad”.

Otras formas de resolver
La situación alimentaria de muchas poblaciones centroamericanas es alarmante y su problemática tiene causas sumamente complejas, y aunque muchas de la soluciones son evidentes, frecuentemente es igual de complejo llevarlas a la realidad. Red COMAL, con sus programas Tienda Centroamericana, Hortaliza Orgánica y Panela Granulada EcoComal, genera una ejemplar labor en Honduras. En Guatemala hay muchos proyectos enfocados en la producción alimentaria de beneficio comunitario y uno sobresaliente es la Cooperativa Cuatro Pinos, de Santiago Sacatepéquez, que después de 30 años de trabajo, es reconocida a nivel nacional e internacional por sus logros en el mejoramiento de la calidad de vida de sus productores y colaboradores. Su membresía actualmente alcanza los 560 asociados-propietarios, todos maya-kaqchikeles, y 4,200 productores organizados en más de 120 grupos distribuidos en 14 departamentos del país. Cuenta con 1,200 empleados de los cuales el 90% son mujeres, dando así una idea clara de la generación de ingresos y empleo directo como una acción exitosa en la búsqueda de mejores estándares de vida para los guatemaltecos.

Economía y cultura
De Cuatro Pinos ya tenía yo conocimiento. Cubriendo una actividad relacionada al corredor económico-cultural que promueve la iniciativa Pacto por la Vida en todo el istmo centroamericano, había conocido muchos detalles del funcionamiento y valores de la cooperativa, fundada en 1979. Sin embargo, el comercio justo y la economía solidaria tienen muchas otras formas de expresión en la actualidad, y en la ciudad de Quetzaltenango hay varias muestras de ello, por lo que con suéter y bufando me traslado a las calles altenses para poder explorarlas.
Muy acertadamente, he podido conocer a Willy Barreno y Ana Noorani de DESGUA, una organización de base que opera por medio de una red de grupos comunitarios en Guatemala y Estados Unidos que buscan contribuir con un desarrollo sostenible para el país. Estuvimos en Café RED, un espacio físico mediante el cual DESGUA comercia productos locales de alta calidad a través de un restaurante, una escuela de cocina y la Despensa de Comercio Justo, dando cabida además, a una serie de actividades culturales que resultan cumpliendo el papel de intermediarias entre la conciencia social y el público en general.
Sin embargo, esta no es la forma más recurrente en que la cultura puede ser parte de la economía solidaria.
Un gran segmento del comercio justo en Guatemala está en el área artesanal. La riqueza cultural de los pueblos tiene, en muchos casos, un gran exponente en sus artesanías, con notorias particularidades estéticas y una alta carga de identidad representada por simbolismos comunicativos, que registran historia, creencias, mitos y más. Con esto está de acuerdo Héctor Ponce, diseñador industrial con amplia experiencia en dicho sector. Agrega que “en los últimos años se ha generado un renacimiento del sector artesanal en Guatemala. Esto se ha logrado por medio del trabajo conjunto entre instituciones privadas, gubernamentales y apoyos internaciones, entre otros. Como resultado se pueden observar una gran cantidad de nuevos productos para el mercado nacional y extranjero”.
Una de las iniciativas presentes en este segmento es Innova, la empresa social que desde finales de los años 80 comercializa productos artesanales de nueve organizaciones accionistas, y unas treinta más de toda la región occidental.
“Innova es una empresa líder dentro del sector artesanal. Durante varios años el trabajo de esta comercializadora se ha extendido; cuentan con una gran variedad de productos de excelente calidad y diseño”, concluye Ponce y nos despedimos.
Mi siguiente encuentro se da con Santos Rosales Ángel, presidente de Innova, quien me recibe en la sede principal, ubicada en la zona 1 de Xela.
“La empresa convencional busca la rentabilidad y las ganancias. En cambio ésta, que funciona bajo un modelo solidario, tiene como propósito fundamental la generación de empleo mientras las comunidades pueden continuar con sus actividades tradicionales, preservando su cultura y su propias formas artísticas”, afirma. Para lograr una efectiva apertura de nichos de mercado donde la artesanía tradicional guatemalteca tenga mayor demanda en el mercado nacional e internacional, Innova participa también en capacitaciones y acompañamiento técnico con sus socios y beneficiarios. “Durante los veinte años que venimos trabajando, se ha evidenciado una importante mejora en diseño y calidad, que han generado un incremento en los precios, para beneficio de los productores”, concluye.
Los valores de la economía solidaria la hacen bastante “glocalista”, como diría la politóloga Ana Braconnier. Se refiere al pensamiento global junto a la acción local. Generalmente, las teorías están basadas en la funcionalidad comunitaria como base social, aunque muchas comercializadoras tienen el carácter de exportadoras y manejan relaciones internacionales. Es decir, en un mercado tan amplio como es el mundo, existen nichos y posibilidades enormes para garantizar empleo a la humanidad, especialmente si se logra desinflar la economía a nivel local por medio de la protección del mercado comunitario y la sostenibilidad.
En una época de conciencia, vale la pena identificar estas iniciativas y contribuir a su funcionamiento, participando económicamente con el sector. En estas fiestas de fin de año, procure usted consumir productos que no cargan sobre sus precios la explotación laboral sino que garantizan una beneficioE en la situación de miles de guatemaltecos que merecen una mejor calidad de vida.

20/12/11

Púchica jueves 22 12 11


Penúltima
Está por acabar el 2011 y con él se cerrarán varios ciclos. El próximo año pinta como ajetreado, lleno de expectativas y particularmente difícil. Tenemos un fuerte déficit en la planificación del futuro colectivo, mismo que está evidenciando graves problemas, como la masiva falta de oportunidades laborales para la juventud y la población en general. La sobre oferta de consumo, por otro lado, ejemplifica el crecimiento desproporcionado que sufre nuestra realidad, en la que las brechas se expanden, los victimarios se victimizan y las victimas se transforman en victimarios.
Todo parece funcionar al revés en esta realidad nuestra. Cuando la brújula señala al sur, miramos al norte. Encendemos las luces de día. Retrocedemos en el afán de avanzar.
Pero seguimos vivos y eso ya significa esperanza, pues mientras la vida continúe, continuará también el inconformismo y la insatisfacción, principales energías de las fuerzas de cambio.
Un ciclo superficial quedará prácticamente cerrado con el año: sale una paloma flaca y desplumada para recibir el puño ensombrecido. Los desaciertos de este gobierno, al igual que los de gobiernos anteriores, nos tienen sumidos en una situación de nación que no se resolverá hasta que alcancemos la madurez política necesaria para trazar procesos de nación congruentes con nuestra realidad y necesidades, donde los politiqueros no tengan cabida y donde la “guayaba” no se rife como en certamen escolar de belleza.
Que la corrupción no acabará con el próximo gobierno, eso lo saben hasta quienes votaron por el PP. Que las mafias sólo cambiarán o fortalecerán sus mandos, es algo de esperarse. Que la libertad de expresión seguirá convirtiéndose en algo cada vez más falaz y manipulado, ya lo veremos.
Pero con el final de este 2011 se cerrarán otros ciclos. Entraremos a una fecha con mucha expectativa y de la cual, desde el ojo más optimista, podremos esperar una masificación del pensamiento armonioso.
En lo personal, un ciclo muy importante se cerrará el próximo jueves, con la publicación de mi última columna en este medio. Espérenla.

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