29/3/06


Protestas
Ayer se vivió en el país un día más de paros en protesta, cuyos protagonistas son tan históricos como los del gremio magisterial. Se trata de la Plataforma Agraria y la Coordinadora Nacional Indígena y Campesina (CONIC), que mantienen viva la lucha por los derechos de los más pobres, que mantienen viva la brasa (porque realmente no llega a llama) de la situación agraria en nuestra desigual Guatemala.
A través de la radio, un representante de la Plataforma Agraria habló de que sus demandas vienen de hace mucho tiempo, que los gobiernos de turno nunca llegan a hacer nada y que, oigase bien, por eso “se ven obligados” a tomar medidas de hecho como la toma de carreteras porque, según dijo, es la única forma de lograr que el gobierno los escuche.
Ahora yo me pregunto: ¿será que los líderes de dichos movimientos no se dan cuenta que su lucha es histórica, que lleva mucho tiempo en “pendiente” y que a través de decenios no hemos logrado superar, y que lo primero que eso enseña es que las formas tradicionales en Guatemala para protestar (como atentar contra la libre locomoción) no han funcionado, porque los problemas siguen siendo los mismos luego de muchas pero muchas protestas como la de ayer?
Parece que no, porque se refieren a la toma de carreteras como la única opción, y esa única opción ya se ha usado de sobra. No hay que ser necios, la necedad va en contra de la inteligencia. Todo lo que las dos organizaciones puedan demandar tiene lógica, es urgente y no debiera pasar un gobierno más sin darle entera y honesta solución a la problemática que afecta, sobre todo, a la que, por historia, es la parte más sabia de la población guatemalteca: los mayas.
Ya es hora de que tengan su espacio. Ya es hora de que el sistema deje de subestimar su voz, y cuando digo sistema me refiero tanto a los gobernantes como a la población en general y hasta sus propios líderes, para que confíen en la inteligencia de la masa, no en su fuerza física. A travéz de procesos inteligentes y cevilizados resulta más probable un futuro mejor.

22/3/06

Púchica jueves 23 03 06

25 Años
Dice el TSE que no tolerará campañas políticas anticipadas, por sutiles que parezcan. Sin embargo, esto se contradice con las publicaciones de Francisco Arredondo, de quien los ciudadanos comunes no tenemos mayor referencia. Se contradice también con la bulla generada en torno a la candidatura de Otto Pérez Molina, o con la noticia de que Ríos Montt presentó un plan de gobierno para el 2008, y que podría ir a la presidencia. Si no estoy mal, estos tres nombres son lo que suenan firmemente para las próximas elecciones. ¿Qué es esto? ¿Significa que Guatemala sigue verde en su modernización política, que los lideres siguen siendo dinosaurios o personajes completamente ajenos a nuestra realidad? Se vislumbra que para las elecciones del otro año va a predominar el ofrecimiento de la fuerza, el militarismo va a seguir de cerca y perderemos otros cuatro años en la búsqueda de soluciones para nuestro país. 25 Años significan más de seis presidentes que, para lograr el cambio necesitan de partidos políticos maduros, sin berrinchitos ni revanchismos, con la convicción del bienestar público y no del pisto. Pero está verde, porque ya se deberían haber puesto de acuerdo.

Día internacional para la erradicación de la discriminación.
Hace dos días se celebró esta conmemoración y el presidente hizo una oferta muy clara: “Me comprometo a dar vida a las políticas necesarias para combatir la discriminación y el racismo” (P.L. 22/3/06 p.8). Dice que en agosto van a presentar la política de Estado en contra de la discriminación y por eso están convocando a representantes de instituciones para hagan sus propuestas. Las preguntas son: ¿Va a cumplir el compromiso hecho? ¿Le atinarán a cuáles son las políticas necesarias para la eliminación de la discriminación? ¿Tomarán en cuenta las propuestas que ojala envíen los representantes de instituciones interesadas?
Lo malo es que las autoridades no tienen las agallas de reformar el sistema de nuestro país. Con una revolución total en el sistema de educación se necesitan sólo 25 años para acabar con este y todos los problemas que tienen al Guatemala en esta situación de completa decadencia.

13/3/06

puchica jueves 16 03 06

Propiedad intelectual

Desde que el supuesto TLC con EEUU se introdujo en nuestras vidas como un tema cotidiano, también se empezó a abordar el tema de la propiedad intelectual y la piratería.
A la piratería se le puede ver, al menos, de dos formas. Por un lado, ha vuelto más accesible la música y las películas. Un DVD en la calle vale menos que una entrada al cine y un CD vale hasta diez veces menos que un original.
Desde esa misma perspectiva podemos ver el tamaño del negocio y lo que económicamente significa: cientos, si no miles de empleos que se traducen en apoyo económico en el hogar, y pisto, plata circulando en el medio, plata que contribuye a que la cosa funcione. Si el pisto desapareciera un día, el sistema colapsaría inmediatamente.
Otra forma de ver la piratería es la delincuencia. En definitiva, ¿a quién le gustaría que su trabajo sea robado para lucrar? Si por ejemplo alguien editara un libro con mis columnas sin decirme nada y además lo vendiera sin pagarme un centavo, sería para meterlo al bote. Pero para eso tendría que registrar la autoría de mis escritos, y tendría que existir una ley práctica que me apoye.
Es una lata que los discos originales sean tan caros, pero hay que tomar en cuenta que así de caros son sus derechos de autor, y el autor tiene todo el derecho de cobrarlos. Entonces ¿Es buena o no la piratería? No.
La piratería limita la producción local. Igual con la música que con la medicina. Si tan caro es un derecho de autor, o una propiedad intelectual, es por todo el proceso que hay detrás. Y si, por ejemplo, a la industria farmacéutica nacional se le imposibilita adquirir cierto derecho por su costo, lo que se debe estimular es la propia investigación, el desarrollo de los propios productos, que a su vez también son productos de exportación.
A las radios centroamericanas, por seguir con los ejemplos, les resultaría más barato pagar los derechos de transmisión de música hecha en el istmo que los de Britney Spears, con la ganancia agregada de que el arte centroamericano tiene más cosas que decir que las rubias gringas, que no contribuyen en lo más mínimo con nuestra deteriorada identidad.

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