Iglesia Católica
Fui bautizado al poco tiempo de nacer. Un cura me echó agua y lloré mientras mis papás y mis padrinos (a quienes nunca he vuelto a ver) se regocijaban en la gracia de un dios, o del hijo de un dios, o del espíritu de un dios. Respeto las creencias de quienes escribieron la Biblia, respeto aun más su genialidad literaria. Respeto también a ese Jesús Nazareno, haya o no haya existido. Lo respeto tanto que es, sin lugar a dudas, a quien más admiro, y no por lo que dicen los evangelios aunque también, sino porque lo comprendo como persona, entiendo sus motivaciones e imagino claramente qué tipo de persona fue. Ojalá todos le admiráramos como persona aunque fuera un poquito, porque al admirarlo como dios se deja de ver humana la ansiedad por un mundo en paz, con amor.
Jesús fue un jipi, hecho y derecho, con caites, morral y pelo largo, pero con muchos más huevos y menos drogas.
¡Ay Dios! Si ese hombre viviera entre nosotros ya se hubiera suicidado al ver lo que hacen con su nombre. Hacen temblar.
Conquista
La iglesia católica es una de las instituciones de poder más antiguas del mundo.
A nuestras tierras llegó del lado de los agresores a conquistar y fortalecer una colonia esclavista, como todas las conquistas, y embrutecedora. Es la misma iglesia que celebró, hace poco más de una década, los quinientos años de dominio.
Ella es en gran parte la culpable de nuestra mediocridad, de nuestra pobreza, de nuestra lentitud y de nuestra hipocresía. Dicen buscar el bienestar para todos e intentan transmitir el mensaje del Nazareno, mismo que durante tanto tiempo, y bien concientemente, han logrado tergiversar ocultando referencias y literatura histórica entre otras cosas.
Una iglesia puede emitir su opinión y tratar de transmitírsela a sus creyentes, pero nunca debe hacer presión al estado en torno a las leyes. Ante Dios, según ellos, existen diez leyes o mandamientos. Y así como ellos exigen que se vete la Ley de Planificación Familiar, y deciden que el homosexualismo es pecado, yo les exijo que no se metan en política ni en género, ni en deportes ni en arte. Que se metan con el espíritu, que en todo caso les compete.
Varios
Combustibles
Mucho se ha hablado del tema de los combustibles, pero no suficiente. Todos ha notado cómo, al subir el precio del petróleo, las gasolineras lo incrementan inmediatamente, aunque el combustible lo hayan comprado al precio anterior. Pero cuando se habla de una baja en los precios internacionales aquí les cuesta asumirlo.
El comercio de los derivados del oro negro es otra de las malignas cabezas de algún dragón apocalíptico. Además de contribuir con la pobreza inmediata, tanto por los aranceles como por el egoísmo y ambición desmesurados de los distribuidores, la industria petrolera está dejando sin mundo a las generaciones venideras.
Señor Berger: Si usted es hombre con cultura y un mínimo de criterio, debe saber que ya es hora de dejar de mamonear a los gringos y su petróleo. Pida ayuda a los brasileños, por ejemplo, para montar en Guatemala plantas de producción de etanol con la caña de sus amigos, aunque sea. Y a los gasolineros, tampoco los mamonee amenazándolos con la absurda idea de importar y distribuir combustible a través del gobierno, proveyendo a los corruptos una fuente más de transa y arriesgando aun más a la pobreza de nuestros paisanos.
Apareció
El pollo apareció tranquilo. Dice que su caso es político y que los medios tienen la culpa. Pero ¿qué hay de lo que se le acusa en los tribunales? ¿Cómo se puede defender de las transas que le han cachado? ¿Qué puede argumentar a su favor un asesino confeso admirador de un genocida?
Ley de Planificación Familiar
Guatemala es un país rico con demasiada gente pobre. El Estado tiene la principal responsabilidad, porque debe garantizar el bienestar de todos. Pero somos muchos.
Yo tengo dos hijos y nada más porque quiero que el tiempo me alcance para atenderlos y darles cariño. Quiero que la plata me alcance para que no les falte nada, para que tengan salud, educación, vivienda y alimento. Con dos puedo, aunque no podría con un salario mínimo. Y si solo dos hijos tengo, es porque existen los condones, las pastillas. ¡Vaya que existe la planificación familiar!
Pero la iglesia... ay la iglesia... Por cosas como su radicalidad en contra de esta ley es que yo me alejo de la iglesia.
Gran pastizal
El martes recién pasado culminaron las labores del denominado puente aéreo en la ciudad de Quetzaltenango, dando fin al mes en que por primera vez se le dio un verdadero uso a la peligrosa y anticuada pista de aterrizaje que muchos idealistas llaman aeropuerto.
Es una vergüenza que el puerto aéreo de la segunda ciudad del país tenga más uso como pastizal para ganado, estacionamiento de feria y planicie para aprender a manejar, que para aterrizar aeronaves. Es una vergüenza que en el único hangar con que cuenta no resguarde este tipo de vehículos en su interior, ni un radar, ni un radiotransmisor, sino que albergue a una carpintería.
Además, una pista sin señalización pertinente, sin iluminación, sin un eficiente muro perimetral y sin siquiera un guardia de seguridad significa, tanto para los pilotos que la utilizan como para los vecinos de las colonias irresponsablemente establecidas en el área, un riesgo grandísimo y una puerta abierta para las ilegalidades, pudiendo aterrizar aeronaves con contenidos que nunca serán controlados.
Una amiga ha llegado a vernos en el helicóptero de su familia, y ni cuando aterriza ni cuando despega ha llegado alguien a preguntar, a apuntar la matricula o a confirmar el plan de vuelo.
Sin embargo, esta problemática no es el vaso de agua azucarada que yo descubro. Es algo que ha venido discutiéndose por décadas. Se han creado comisiones, diseñado planos, solicitado apoyo al gobierno, a la aeronáutica civil, etc., pero no ha pasado nada.
Lo malo es que el gobierno central, a quien correspondería solucionar todas las problemáticas de infraestructura en el país, no se da por aludido al plantear nuestras necesidades. De una forma casi tradicional se ha mantenido a nuestra ciudad y región occidental en una mera condición de aislamiento, dejándonos aun más vulnerables ante eventos que, como para la reciente tormenta Stan, podrían haber hecho menos daño. Lo peor es que seguimos esperando, como buen pueblo conformista, a que el presidente, nuestro rey o cacique, decida dejarnos de menospreciar y de una orden. Ya es hora que las cosas las hagamos nosotros mismos, porque si no ¿quién?
Radicalidades
El barrio La Ciénaga en la zona Dos debe ser deshabitado. No puede ser que la gente invierta su platita en un lugar donde cada año se inunda. Hay que proveer a familias y comerciantes un lugar seguro, planificado (no como Trigales y colonias circunvecinas, por supuesto), que resuelva con creces las demandas de sus habitantes. Y en toda esa área que año con año se inunda, hay que hacer un parque verde con una laguna en la que naden patos y gansos, donde se pueda pescar como deporte. El parque La Ciénaga debe tener senderos donde lo quetzaltecos puedan hacer deporte o simplemente pasear. Áreas de acampar y otras para hacer día de campo no debieran faltar. Eso si, que el agua que llene y circule por la laguna debe estar debidamente tratada y potabilizada, para que la gente pueda nadar.
Se puede canalizar todo el drenaje de la parte alta de Xela en el río Seco y a la altura del Chirriez montar una planta de tratamiento de aguas con cien veces su capacidad. La laguna sería como un gran depósito de agua para la ciudad, y en caso de temporales tendría gran capacidad de almacenaje y un correcto rebalse hacia una cuenca manejada con dragados y malecones que garanticen la efectiva evacuación del agua.
¿Ingenuidad?
No es ingenuidad la que me hace plantear ideas como la anterior. En un país con hambre y tanta desigualdad suena absurdo pedir que el gobierno reubique a una comunidad en un lugar donde su tipo de vid se vea superado con creces. Ya mucho sería que le den casa a quien no la tiene, aunque sea una tan poco digna como los albergues hechos de plástico (champas) que entregarán a los damnificados por Stan.
Imagínense, queridos lectores, que en las próximas elecciones viniera un gobierno como nunca ha existido en nuestro país, dispuesto a trabajar y a demostrar que la riqueza de Guatemala alcanza para realizar los sueños y mucho más, y su llegada nos agarrara en la mediocridad de pensamiento y conformismo que acostumbramos, por mejor que fuera seguiríamos hundidos. Es bueno, entonces, tener claros los sueños, incluso los más utópicos.